Capítulo 1
Es lo que todo estábamos esperando. La verdad que todos queríamos oír. Llega aquí antes que al Tomate. Antes que al Sé lo que hicisteis. Antes que al Donde estás corazón y antes que a ese programa de telebasura llamado Noticias.
Madelein fue adoptada. No es la verdadera hija de los McKann. Llegó a este planeta en platillo volante sopero en junio de 1932, cayendo en una base militar en Gibraltar.
Por su primitivo aspecto (los aliens mutantes están menos evolucionados biológicamente de lo que pensábamos), la confundieron en un primer momento con un mono de Gibraltar, pero un avispado cabo se dio cuenta de que los monos no viajan en platillo.
-¡Mi general! ¡Permiso para informarle de una peculiaridad!
-Proceda, cabo, proceda…
-¡Señor! ¡Hace no más de cinco minutos un pequeño artefacto ha caído en la explanada norte! ¡Del artefacto ha salido esta especie de simio!
El general, entonces, miró a su alrededor, asegurándose de que nadie estaba por los alrededores, desenfundó su arma y disparó limpiamente al cabo en la cabeza.
-¡Que me limpien esto antes de las 2!
Cogió a la pequeña y confundida Madelein de un brazo y se la llevó a un calabozo. Madelein, que no sabía caminar, se desplazó flotando en el aire, ante el asombro del general, que la miraba rascándose la calva.
-¡Puta de oros! Yo pido el traslado a Melilla.
-Puta de oros, puta de oros -repetía Madelein con voz de pito.
-¡Calla, coño!
Capítulo 2
Ipso facto, la pequeña Madelein fue trasladada a un pequeño búnker en Londres, donde eminencias científicas intentaron experimentar con ella. Todo en vano, pues su piel era inquebrantable, y todo bisturí y aguja se rompía al entrar en contacto con ella.
El gobierno empezaba a desesperar. Las mayores potencias del mundo estaban avisadas sobre una posible amenaza extraterrestre. El secreto era máximo. La base militar de Gibraltar jamás había existido. De ella no quedaba ni rastro. Y Madelein seguía siendo un misterio.
El jefe del grupo científico encargado del caso, Wally Morgan, empezaba a desesperarse. No había nada que la afectara. Nada que la perturbara. No podían suministrarle medicamentos. Y la pequeña no parecía necesitar comer. Simplemente era una pequeña niña simiesca, peluda, que no emanaba más que grititos y pequeñas imitaciones de frases que oía. El doctor Morgan estaba ciertamente desconcertado. Y aterrado. Sabía que no eran buenos tiempos, y que un fracaso por su parte podía significar la muerte.
Pero, ah, el día que Wally Morgan esperaba llegó. Un día en el que su desesperación no dejaba lugar a ningún pensamiento común. Ni racional.
Se dirigía el doctor, irreconocible, harto, psicótico, neurasténico, al cubículo donde estaba Madelein, dispuesto a matarla si fuera preciso. Abrió la puerta y allí vio a la dulce niña peluda, flotando en el aire, mirándole felizmente mientras con un fino dedo extraía de sus fosas nasales pequeños percebes verdes y azules. Morgan, como alma que cabalga el Diablo, se abalanzó sobre la niña, con gritos obsesivos, buscando un porqué, cómo. ¡Cómo! ¡Por qué! ¡Por qué no podemos saber nada de ti! ¡Por qué!
En ese mismo instante, mientras el doctor gritaba y zarandeaba a la pequeña y peluda Madelein, un manojo de sus pelos se desprendió de su hombro. El doctor, alucinado, paró su locura de repente, anonadado ante el fenómeno que estaba viendo. Todo el pelo que cubría el cuerpo de Madelein se estaba desprendiendo, dejando ver a la niña que conocemos hoy. Un aspecto humano perfectamente normal.
El doctor no daba crédito.
- Necesito unas vacaciones.
Capítulo 3
Una niña que antes era peluda y ahora no, un médico atónito, un búnker en Londres, años 30. La vida de la pequeña Madelein en la Tierra no ha tenido un comienzo muy bueno.
—
El doctor Morgan seguía incrédulo ante lo que veía, una pequeña niña normal, flotando ante él, con un manojo enorme de pelos bajo sus pies. La niña, en un momento, levantó la cabeza, miró a los ojos al doctor y dijo:
- A tomar por culo.
Y de ella empezó a salir una luz roja seguida de una fortísima explosión que arrasó el búnker por completo.
los edificios más cercanos, que estaban a unos 10 kilómetros de la zona, notaron un ligero temblor de tierra. Las noticias de esa noche anunciaron un pequeño terremoto que apenas sobrepasó los 2 grados. Al día siguiente, la zona donde estaba el búnker fue ocultada por operativos del gobierno inglés. Se redactó un informe clasificado top secret y se eliminó a todo testigo del nefasto acontecimiento. Se informó a las familias de los fallecidos que sus seres queridos se habían visto obligados a viajar fuera del país de manera repentina. Se creó una comisión especial de sólo dos miembros encargada del seguimiento del caso. Nadie sobrevivió a esa explosión. Nadie.
Salvo Madelein.
Capítulo 4
Madelein, la pequeña niñita que llegó a la Tierra en platillo volante, había destruido por completo más de 100 hectáreas de terreno perteneciente al gobierno inglés. Tras el altercado, Madelein huyó, usando su capacidad para camuflarse y desaparecer. Sin duda, la raza extraterrestre de la que provenía era de un poder casi ilimitado.
El gobierno creó una tapadera para cubrir el incidente del búnker, refiriéndose a acciones de la naturaleza, como meteoritos o terremotos. Poca información queda de ese evento. Y en nuestros días, no queda nadie que recuerde nada de ese periodo. Únicamente un informe, elaborado por dos agentes en situación secreta pervive en parte, y a buen recaudo.
En 1990, Madelein volvió a aparecer, a las puertas de cierta familia inglesa. La niña, que mantenía su aspecto infantil intacto, seguía presentando esas increíbles habilidades. No obstante, fue acogida y escondida por la familia en cuestión, hasta que años después decidieron mostrarla ante vecinos y amigos como su hija. Claro, que la “hija” seguía haciendo de las suyas, decapitando las mascotas de los vecinos y bebiéndose su sangre.
Aunque nunca supieron quien los decapitaba.
Capítulo 5
Año 2007. Los “padres” de Madelein se la llevan al Algarve, Portugal, con el fin de desaparecer una temporada de los rumores y cuchicheos de sus vecinos, allá en Inglaterra.
Madelein, cada vez más y más incontenible, se rebela en el transcurso de una discusión de sus cuidadores.
Transformándose en un Tiranosaurio de seis metros, destroza el pequeño apartamento que los McKann tenían alquilado.
La pequeña huye en dirección al mar, devorando a todo transeúnte que se cruce por su camino. Al llegar a la orilla, y ante la atónita mirada de los McKann, que la seguían, ven que vuelve a su forma de niña, y de esta forma a la original con la que llegó a la Tierra, peluda. Después de esto, un flashazo.
Madelein desaparece.
Hasta el día de hoy…
Madrid, 2-Diciembre-2007
10 comentarios
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no seas inbecil !! cn estos casos no se juegaa!
tu si k te as kaido de un plaillo volante hijo de putaaaa!
no tienes verguenzaaaaaaaaaaa!
cabronnnnnnnnn hijo de putaaaaaaa
Querido Aitor:
No es muy cívico hacer suposiciones sobre la profesión de una madre. Te sacaré de dudas: no soy un hijo de puta.
Amigos, ya veis el buen criterio que tiene la gente cuando uno cuenta LA VERDAD.
De todas formas, Aitor, querido personaje, ejemplo de educación e inteligencia, orgullo patrio y señor del saber estar, deduzco que, pese a que dices que no te a gustado, mientes, pues revelando detalles de la trama demuestras que te lo has leído enterito.
Sinceramente tuyo
Lascivo
Lascivo, te caiste de un platillo volante macho, la gente como tu excasea en la Tierra, y personas como la que aquí ha escrito son, sin embargo, muy comunes…
Por eso tu y yo escribimos lo que escribimos,… no?
Pero bueno, una persona que no sabe lo más básico como es el tema “m” antes de “b” no merece ni que le contestes,… xD
Venga un saludo!!
jajajaja…pues yo me he reidoo muchiisimoo…sobretodo con lo de los perceves y lo del tiranosaurio…
un besoo
Hola, mira parasito“error de la vida´´ “homoabilis´´ “fracaso de ser humano´´
La unica razón por la que yo lei todo esto es porque esperaba un final profundo y reflexivo en el que se vieran muchas cosas sobre lo sucedido.
Pero al terminar de leer me di cuenta que hace poco saliste del manicomio y que deberias volver alli porque no sobrevivirias ni dos minutos en el mundo real hablando tantas pelotudeces.
me aburrís, trolls de mierda
comentario ridiculo
Cual? el de trolls de mierda? o el de aqui el amigo Amelenum?
Pues yo no lo he leído y estoy de acuerdo en que una persona capaz de bromear o trivializar un caso como éste es alguien que mejor haría quitándose la vida. Si ya ni siquiera respetamos la desgracia de una niña de cuatro años, es que somos una mierda y sobramos en el mundo.
opino igual, este tío merece la peor de las muertes. Ojalá sus padres le maten y hagan un negocio mediático con le misterio de su muerte